lunes, 11 de marzo de 2013

Carne de Res




Luego de haber contado un poco de cómo se vive el asado en Uruguay, aprendimos a hacer un buen fuego, ya vimos cómo utilizar una parrilla, porqué evitar ciertos ahumados, y por último, las infinitas cosas que podemos hacer en ésta, comencemos a conocer nuestra materia prima. En este caso, vamos con la carne de res.
Tenemos muchos cortes de carne. Hay cortes más tiernos o más duros. Digamos, el que contiene más fibra, mas colágeno (el más duro), va a poner a prueba nuestros conocimientos. Éstas son especiales para hacer sopas, guisos; todo aquello en donde utilicemos cocciones prolongadas y con sustancias líquidas.

Cortes de tercera
Se encuentra en la parte  baja del animal  y son cortes más que nada de la parte de afuera. Estos son siempre los que el animal más trabaja, por eso generan fibra, más colágeno y termina siendo de los cortes más duros. Son buenos para hacer  demi glasé (caldos espesos). Sirven para cocciones prolongadas. Se utilizan mucho en sopas, guisos. Pueden usarse para moler, aunque no sea  la mejor carne molida.  Encontramos osobuco, pecho, cogote, matambre. Bueno éstos algunos de los cortes que se pueden encontrar.

Carne de segunda 
Al hacerla a la parrilla, diría que tienes que saber lo que vas a hacer. Si nos acordamos algo que nombré en las reseñas anteriores del sellado de la carne y la cocción, en este caso hay que aplicar la ley de  la cocción lenta, para ayudar a nuestra carne a deshacer esas fibras (distenderla) .
Si tenemos la oportunidad de tenerla en una marinada unos días antes de cocinarla, vamos a lograr la maduración de ésta, logrando que esa cadena de fibras se rompa y logremos una carne más suave, pero con menos sangre, ya que en este proceso la pierde. Con esto, no digo que vamos a tener una colita de cuadril o un ojo de bife. Va a quedar más tierna, pero se va a notar que no es una carne de corte especial o de primera.
 La podemos hacer de diferentes maneras, pero siempre utilizando la parrilla: rellenas, en sopas, hamburguesas; siempre respetando la ley de cocción lenta (es la mejor manera para asar carne sea  de primera o segunda).

 Carnes tiernas


 Se encuentra más que nada en el lomo o en las partes internas del animal que hacen menos esfuerzo. Contiene menos colágeno y por lo tanto son más suaves. Su mayor utilidad es frita y especial para el asado, aunque queda bien  de cualquier manera, siempre respetando el sellado y la cocción lenta. En este tipo de corte no es tan necesario prolongar  la cocción. Se presta para jugar con los términos, en gusto personal recomiendo  comerla punto medio y sal al final. Son cortes que quedan muy bien para carnes rellenas (arrollados). No necesitan marinadas ya que su sabor es muy bueno. Esto no quiere decir que no se pueda hacer , se pueden dejar madurar pero no es necesario, ya que son cortes tiernos. Encontramos entraña, bife ancho, bife angosto, colita de cuadril. Para mi gusto, un corte especial,  sería el  solomillo.
 Algo mas de, Simplemente Uruguayo. . . . . .



Les dejo una receta

  • lomo - 1 unid                          
  • panceta 100grs
  • huevo 2und
  • morrón 1/2 unid
  • ajo 2 dientes
  • quezo 50grs (a gusto)
  • tomillo 
  • albahaca
  • grasa vacuna
  • sal pimienta ( a gusto)

Procedimiento: 
Vamos  a colocar las tiras de panceta sobre papel aluminio. El lomo lo abrimos como si fuera un pergamino y lo colocamos sobre la panceta. Vamos a untarlo con la grasa vacuna. Colocar todos los ingredientes adentro bien esparcidos y vamos a arrollar apretando bien con el papel de aluminio, que no sobresalga nada de carne. Finalizado esto, lo vamos a cocinar en la parrilla por unos 30 min. Sacamos, dejamos reposar unos segundos, le quitamos el papel y terminamos en la parrilla. Finalizamos con sal y pimienta.

 Simplemente uruguayo. . . .




domingo, 10 de marzo de 2013

En la parrilla todo se vale






La parrilla
 Al nombrar esto se me viene una infinidad de cosas a la cabeza para cocinar: no solo una tira de asado, chorizos, morcillas.  Vámonos un poco mas allá. Pensemos en las cosas fantásticas que podemos lograr con brasas. Hacer unas pizzas directamente en la parrilla cambia toda  manera de pensar. Colocar zapallos con aceite de oliva, unas hierbas, simplemente un sabor exquisito. Las típicas papas asadas las podemos hacer directo a las brasas o envolverlas en aluminio, como se  hace  hoy en día.

Podemos descubrir nuevos sabores. Te imaginás
como queda un pescadito, y si querés explotarlo más  podés hacerlo relleno. Eso sí, cuidado con pasarlo porque se desarma. Siempre busquemos pescados de carne firme (atún, caballa, bonito, salmón, arenque). Éstos son de un alto contenido graso por lo tanto más sabrosos.
Unos pancitos caseros. Los podemos leudar al lado de la parrilla, impregnándole los sabores. Cocinarlo, es todo un arte. Podemos hacerlos chatos, rellenos de lo que más nos guste, saborizados. Bueno, se los dejo a su imaginación. No nos olvidemos de la sopas: podemos asar lo vegetales y luego ir integrándoselas a algún caldo que tengamos haciendo en la parrilla. La verdad esto se los recomiendo, es una verdadera delicia.



El postre
Frutas a las brasas, simplemente "no tienen descripción". Algunas la podemos marinar para acentuarle los sabores, caramerizarlas con las azucares naturales. ¡Cómo les digo!  Puedo hacer páginas sobre la infinidad de opciones que nos brinda una parrilla a la hora de cocinar. Simplemente Uruguayo. . .

sábado, 9 de marzo de 2013

Parrilla, Brasa y Humo



La parrilla y Brasa
Ya habiendo  aprendido cómo hacer un buen fuego,  vamos a irnos al cuerpo del asado, que son las brasas. La opción de usar carbón es de su elección.
Lo primero que debemos saber es lo siguiente: existen diferentes formas  de colocación de la brasa, antes o después . Hay personas que prefieren la colocación antes, ya que el previo  calentamiento de la parrilla  va a sellar el producto y va permitir contener los jugos de ésta. La otra opción es lo contrario:  primero la carne y luego la brasa. Si lo hacemos así, recomiendo ya tener bastante brasa para darle un sellado rápido y la parrilla bien pegada a esta. Luego de lograrlo, podemos manejar la termperatura de  nuestra parrilla  de la siguiente manera:  moviendo más brasa para un lado o darle altura, ya que si cocinamos a fuego fuerte vamos a hacer que nuestra carne se contraiga, y por lo tanto, quede dura. Es mejor cocinar a fuego lento después de un buen sellado. Para saber si nuestra carne está recibiendo mucho calor, pondremos la mano encima de la carne, a unos 2 cm de distancia y si podemos aguantar el calor unos 2 a 3 segundos, ésto significa que esta  recibiendo demasiado calor, lo cual es bueno para sellar, pero no para cocinarla. El tiempo de resistencia al calor que necesitamos para cocinar es de 6 a 8 segundos. De esta forma logramos un buen resultado.

Humo
Pasemos al humo. ¿Cómo evitar esto? El sabor ahumado en nuestro producto, que quizás no sea agradable para muchos, si vamos a cocinar bañando  nuestro asado con alguna preparación (salsa), recomiendo mover la pieza hacia un costado, en donde no tengamos brasa y hacerlo, ya  que éste puede generarnos un ahumado amargo, no así la grasa natural que espide lo que estemos cocinando. También podemos hacer ahuamados positivos (así  los denomino), como colocar hierbas naturales o especias a la brasa .
Recomiendo por experiencia propia siempre salar nuestro producto al final, de esta manera no deshidratamos a éste, logrando una mejor composición de todos sus jugos. Simplemente uruguayo...


viernes, 8 de marzo de 2013

Fuego




Luego de una introducción al mundo de los uruguayos, vámonos a algo básico, pero importante,
como la creación de la base de todo asado: El Fuego. Empezaremos por la recolección de lo que vamos a utilizar para encender el alma del asado. Vamos a necesitar hojas y ramitas finas, secas. Si podemos conseguir piñas o coníferos seria muy bueno.
Segundo paso: nos vamos a ir a conseguir ramas  más gruesas, bien secas, de unos 5 cm. de diámetro, y recordando no hay nada mejor para lograr  una buena brasa es conseguir madera dura, esa que cuando uno la agarra dice: "¡que pesada que esta!". "Cuanto más nos pese es mejor", así dice mi viejo, un veterano asador uruguayo. Siguiendo con lo que nos interesa, que es el fuego, vamos a necesitar madera más gruesa, troncos de 15 a 25 cm. de diámetro, dependiendo cantidad que se va a cocinar y obviamente el espacio. Creo con ese tamaño, teniendo 4 a 6 unidades, vamos a lograr una buena brasa.

Luego de haber juntado todos los materiales, procedamos a armar el fuego. Vamos a comenzar por hacer un colchón de hojas y palitos finos secos, como de medio cm de diámetro. El largo lo adaptan al tamaño del espacio que tengan. Luego de lograr esto lo vamos a encender. Cuando los palitos comiencen a prenderse, le vamos a agregar ramas, eso sí, de a poco: tres o cuatro por vez en forma diagonal.  Podemos utilizar cajones de verdura, eso varía. Si vemos que les cuesta a las ramas encender, les agregamos más piñas (coníferos) o palitos finos para darle fuerza al fuego. Cuando ya vemos que tenemos el control,  le vamos a agregar los troncos de esos grandes, siempre cruzados, tratando de ponerlos sin aplastar ese hermoso fuego que logramos. Hay muchas maneras de colocar los troncos.  Podemos armar la base del fuego y hacer como si fuera un cuadrado  rodeando esos palitos finos. Habiendo hecho estos pasos podemos colocar la carne en la parrilla y decir que el asado a comenzado. Simplemente uruguayo...

Asado y algo más...



El asado uruguayo, el más grande: me refiero al que más amor se le dedica y lo mas tradicional de nuestro país. Cada asado es una historia, es una reunión de amigos. No es sólo carne a la parrilla como muchos piensan. El asado es discusión, tiene aplausos, tiene brindis. Comienza en cualquier momento, en cualquier lugar. Termina, no se sabe. Quizás nunca termina. Puedo seguir contando un poco más: falta whisky, el vinito con la picadita de la previa, el queso provolone, el truco, el pancito tostado a la parilla,  el que grita: "tirate una morcilla", el que te canta "Flor", el que te dice re truco. No nos olvidemos del que pone el tambor: escuchar el chico, el repique, un piano. Colocando las brasas debajo de la parrilla, comienza a venir el olorcito de la grasa cayendo. Ya se empieza a oler. Se comienza a degustar una rica pamplona, que no es más que un pollo relleno, envuelto en grasa de cerdo: un boccato di cardinale. Los chinchulines ,las mollejas bañadas en limon, las morcillas listas para picar, los chorizos que se van quebrando y el choto que no puede faltar. La verdad del asado, simplemente uruguayo: una delicia.